Caleidoscopio de lo cotidiano
Porque los colores, los lugares, las personas y los momentos forman sorprendentes imágenes en mi mundo caleidoscópico.
martes 3 de junio de 2008
jueves 29 de mayo de 2008
¡No quiero jueces en mis noticias!

No voy a ponerme a juzgar a militares ni a revolucionarios. No tengo ganas de entrar en ese terreno ahora. Lo que me exasperó fue abrir el diario y encontrarme con esta falta de respeto hacia los principios éticos del periodismo.
Resulta que en la página 4 de La Voz de hoy, y bajo la apariencia de una noticia (resalto: una noticia NO DEBE contener apreciaciones personales, PARA ESO EXISTEN LAS COLUMNAS DE OPINIÓN), un periodista aprovecha para vertir su posición acerca de Menéndez y los militares.
Rescato nuevamente: para eso existen las columnas de opinión, las editoriales, los espacios delimitados de manera transparente para ese fin. Eso sería ser sincero y no engañar a los lectores, manipulando a través de lo que debería ser un género puro.
A continuación, claros pasajes de la 'noticia':
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Jueves 29 de mayo de 2008
Juicio a ex represores / Descargo
Menéndez: Soy el único responsable de la actuación de mi tropa
Además, calificó de "incompetente" al Tribunal que lo juzga.
Carlos Paillet
Luciano Benjamín Menéndez rompió ayer el silencio para desparramar una andanada de descalificaciones a las instituciones que lo han sentado en el banquillo y para reivindicar, otra vez, el accionar del terrorismo de Estado en aras de “combatir a la subversión marxista”.
Con un mensaje escrito, el ex represor hizo uso del derecho de responder a la acusación que el presidente del Tribunal, Jaime Díaz Gavier, les leyó a él y a los otros siete procesados.
Al promediar su exposición, Menéndez se hizo cargo de todas las acciones que él comandó como jefe del Tercer Cuerpo de Ejército y defendió a quienes llamó “dignos subordinados”.
“Soy el único responsable de la actuación de mi tropa. Por eso, a mis dignos subordinados de entonces no se les puede imputar nada y mucho menos privarlos de la libertad, como injustamente se ha hecho”, afirmó Menéndez.
Si bien Díaz Gavier había advertido el martes que no toleraría reacciones contra los acusados dentro de la sala, ayer muchos se sorprendieron por el silencio disciplinado que acompañó al durísimo descargo del represor, aun en un formato desafiante y de evidente revancha.
En un momento, con el característico tono de voz militar y como si estuviera arengando a la tropa, Menéndez se despachó: “No hay más que ver los nombres y los antecedentes de los que nos acusan para corroborar su filiación ideológica”.
En un momento, con el característico tono de voz militar y como si estuviera arengando a la tropa, Menéndez se despachó: “No hay más que ver los nombres y los antecedentes de los que nos acusan para corroborar su filiación ideológica”.
Al filo de la reacción
Gestos contenidos y hasta de impotencia se observaron en la sala cuando Menéndez sostuvo que su misión de “derrotar a los terroristas en el campo militar” la hizo sin “cometer delito”.
“Los terroristas que ayer ponían bombas y asesinaban a traición para transformar al país en comunista hoy pretenden ser ciudadanos democráticos y bajo esa máscara persisten en su oscuro objetivo”, dijo Menéndez.
No dejó nada sin atacar, desde las instituciones de la democracia hasta el Tribunal que lo juzga, pero pasó por alto, seguramente en un acto premeditado, reconocer que en este juicio se le dio la posibilidad de ejercer su descargo, un derecho que no tuvieron las miles de víctimas que fueron torturadas y asesinadas por los grupos de tareas a los que Menéndez recuerda hoy como “dignos subordinados”.
“Los terroristas que ayer ponían bombas y asesinaban a traición para transformar al país en comunista hoy pretenden ser ciudadanos democráticos y bajo esa máscara persisten en su oscuro objetivo”, dijo Menéndez.
No dejó nada sin atacar, desde las instituciones de la democracia hasta el Tribunal que lo juzga, pero pasó por alto, seguramente en un acto premeditado, reconocer que en este juicio se le dio la posibilidad de ejercer su descargo, un derecho que no tuvieron las miles de víctimas que fueron torturadas y asesinadas por los grupos de tareas a los que Menéndez recuerda hoy como “dignos subordinados”.
¿Conclusión? SOBRAN los adjetivos y ese cierre es LAMENTABLE. Si quedaba alguna cuota de objetividad, con ese párrafo se rompió por completo.
domingo 4 de mayo de 2008
Enorme más allá del manejo de la pelota

El buen juego y el fútbol vistoso fueron los grandes ausentes de la jornada.
Talleres 0- el Club Atlético 'B'irgen de Córdoba 0.
La fiesta pasó por las tribunas, como siempre que se presenta el único campeón local e internacional de nuestra provincia. El pueblo albiazul demostró una vez más su aguante, su inmensidad, su compañía inexcusable. Como siempre, el más fiel, en las buenas, en las malas y en las peores.
Fue un partido trabado, cortado, raspado. Feo sobre el césped pero conmovedor en las gradas. Una vez más me sentí orgullosa de todos esos miles de enamorados de la T que, como yo, se reunieron en torno a los colores que nos enorgullecen. Tantos miles que VOS, piratita paga-asados, NUNCA en tu vida vas a llegar a ver. Jamás. Porque te falta aguante, porque vas tercero en la tabla y no le llegás ni a los talones a papá en convocatoria. Eso es dar angustia.
Tsu Cosméticos va a tener que seguir dedicándose a vender ajos. Dejá de insistir, fracasado. Son una mentira. Con papá Talleres no pueden y así ganaran un partido más para la apretada y confusa estadística, les faltan años de historia, pero de historia de la grande, de la que enorgullece, no la que cuenta años de 'b'irginidad y ausencia de títulos. Ni qué hablar de la gente. No hacen falta palabras para comparar las hinchadas. Sólo hechos.
Talleres, me diste poco fútbol en este clásico. Sé que estamos en una posición en la tabla en la que no deberíamos haber estado nunca. Pero hay otras cosas. Ayer se renovó la pasión albiazul y con eso me quedo. Me lo guardo para inflarme el pecho de orgullo otra vez. Para entender que no en vano hay tanto en nuestro pasado y tanto por venir, aunque el presente no sea el que queremos.
Talleres, enorme...te quiero.
(Foto y video de lavoz.com.ar)
martes 15 de abril de 2008
El frío congela las ideas

Ayer, mientras almorzaba, miraba el noticiero del 13. Entonces ocurrió el fenómeno tan temido: se acercó el frío y empezaron a pulular las más trilladas 'notas de color' en la televisión.
La notera en cuestión no quiso oponerse a la norma y se lanzó a la calle, micrófono en mano. Lo que me sorprendió fue lo estúpido de la pregunta que le hizo a la pobre gente que pasaba:
"¿SABÍAS QUE IBA A HACER ESTE FRÍO?"
¡Adivinen cuáles fueron las respuestas!...
- No...
- No...
- No...
- Eh...¿no?...
A ver...¿qué esperaba la notera? ¿Que alguien le dijera que sí, que tiene poderes cual Nostradamus y que, aventajando a la naturaleza, preparó con anticipación la bufanda y los guantes? Me parece que no.
Y si sabía que las respuestas iban a ser tan obvias e insustanciales...¿¡POR QUÉ HIZO ESA PREGUNTAAAAA!!!!???
Detesto cuando el periodismo se vuelve chato.
- No...
- No...
- No...
- Eh...¿no?...
A ver...¿qué esperaba la notera? ¿Que alguien le dijera que sí, que tiene poderes cual Nostradamus y que, aventajando a la naturaleza, preparó con anticipación la bufanda y los guantes? Me parece que no.
Y si sabía que las respuestas iban a ser tan obvias e insustanciales...¿¡POR QUÉ HIZO ESA PREGUNTAAAAA!!!!???
Detesto cuando el periodismo se vuelve chato.
jueves 10 de abril de 2008
El chico que descolocó mis esquemas

Hoy me pasó algo raro. Eran las 19 hs. y estaba comprando los apuntes de la facu en una librería en Nueva Córdoba. En eso entró un pibe de unos 9 años y me pidió plata. Le dije que no tenía. Generalmente no les doy plata porque no me parece lo ideal. En casa les doy comida siempre y ropa si es que tengo, pero plata, no.
Pensé que ante mi negativa se iba a ir, pero me estrelló esta pregunta directo a la sensibilidad (y estratégicamente acorde a mi forma de pensar): "¿No me comprás algo para el cole?"
Me sorprendió gratamente su pedido. ¡Algo para el cole! Me encantaron esas ganas de aprender, esa curiosidad, ese deseo de tener lo que se necesita para construir futuro. Asi que, acto seguido, nos pusimos a elegir lapiceras de colores. Él se llevó un par a su casa y yo me llevé una sonrisa a la mia.
Me tranquilizó y entusiasmó la actitud de ese chiquito de tan bajos recursos que prefiere una lapicera a la droga o los cigarrillos. A lo mejor hay una esperanza. Voy a tratar de abrir un poco más la cabeza...
domingo 23 de marzo de 2008
Richieri al 3050
Dicen que hay momentos que duran una eternidad.
Dicen que existen los ‘deja vu’, que son segundos en los que uno siente que está en una escena que ya vivió en otro momento.
Dicen que hay momentos que duran una eternidad, y que una imagen vale más que mil palabras.
Dicen.
Dicen mucho y yo soy de las que dicen cosas a menudo.
Hoy tengo una imagen en mi cabeza y me cuesta transformarla en palabras.
Fue el pasado 20 de marzo a las 23 horas, en Richieri al 3050.
Era en Barrio Jardín y acababa de salir del templo.Mi papá al lado, mi hermano caminaba al frente mío.
Al costado (por todos los costados) miles como yo, miles de cuerpos en azul y blanco.Eufóricos. De nuevo, como yo.
Minutos antes habíamos estado en la Boutique, todos juntos. Unidos en una canción, en una bandera, en un grito de gol.
¡Es una sensación tan extraña conmoverse con los ojos llenos de lágrimas de un desconocido! Vi muchos de esos ojos mirando al cielo, mirando al suelo pintado de albiazul.
Los vi ahí, emocionados como yo. La garganta ronca y el pecho inflado de orgullo.
Nuestro equipo volvió a jugar en su casa. La tuya, la mía, la nuestra. En esa donde estuvo mi abuelo y mi papá cuando tenía la edad de mi hermano.
Estuvimos todos y fuimos uno solo.
Fue caminando de regreso por Richieri al 3050 en que me abstraje por un segundo y me puse a pensar en lo enorme de ese momento.
Todavía retumbaban en mi cabeza los estruendos de los fuegos artificiales y me duraba el calor del amontone.
Todavía no se me borraban de la retina las miles de cabezas al lado mío y los jugadores a pocos metros de distancia.
Historia, amor, desenfreno, gloria pasada y revivida. La victoria, el encuentro.
El resto…imágenes que me guardo para siempre.
Me encantaría poder explicarlas, pero son demasiado grandes como para entrar en estas palabras.
Dicen que existen los ‘deja vu’, que son segundos en los que uno siente que está en una escena que ya vivió en otro momento.
Dicen que hay momentos que duran una eternidad, y que una imagen vale más que mil palabras.
Dicen.
Dicen mucho y yo soy de las que dicen cosas a menudo.
Hoy tengo una imagen en mi cabeza y me cuesta transformarla en palabras.
Fue el pasado 20 de marzo a las 23 horas, en Richieri al 3050.
Era en Barrio Jardín y acababa de salir del templo.Mi papá al lado, mi hermano caminaba al frente mío.
Al costado (por todos los costados) miles como yo, miles de cuerpos en azul y blanco.Eufóricos. De nuevo, como yo.
Minutos antes habíamos estado en la Boutique, todos juntos. Unidos en una canción, en una bandera, en un grito de gol.
¡Es una sensación tan extraña conmoverse con los ojos llenos de lágrimas de un desconocido! Vi muchos de esos ojos mirando al cielo, mirando al suelo pintado de albiazul.
Los vi ahí, emocionados como yo. La garganta ronca y el pecho inflado de orgullo.
Nuestro equipo volvió a jugar en su casa. La tuya, la mía, la nuestra. En esa donde estuvo mi abuelo y mi papá cuando tenía la edad de mi hermano.
Estuvimos todos y fuimos uno solo.
Fue caminando de regreso por Richieri al 3050 en que me abstraje por un segundo y me puse a pensar en lo enorme de ese momento.
Todavía retumbaban en mi cabeza los estruendos de los fuegos artificiales y me duraba el calor del amontone.
Todavía no se me borraban de la retina las miles de cabezas al lado mío y los jugadores a pocos metros de distancia.
Historia, amor, desenfreno, gloria pasada y revivida. La victoria, el encuentro.
El resto…imágenes que me guardo para siempre.
Me encantaría poder explicarlas, pero son demasiado grandes como para entrar en estas palabras.
jueves 13 de marzo de 2008
Errores de cálculo
Me pregunto: ¿qué dibujaban los que hoy son profesores de gimnasia cuando su maestra de 1º grado les decía 'tengo UNA manzana'? ¿UNA?
UNA manzana es esto:

Ergo: cuando en sus clases digan 'UNA MÁS', ¡¡¡que sólo sea un abdominal más, por favor!!!
¿Alguna vez algún profesor cumplió con el 'una más' al pie de la letra?
Hasta tanto, seguiré desconfiando de quienes les enseñaron aritmética.
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